Gestionado por IBT Group, fue el primer establecimiento de EsSalud en Lima Sur en ser reconocido como Amigo de la Madre, la Niña y el Niño. El logro responde a un proceso sostenido que integra preparación prenatal, prácticas de atención respetuosa, acompañamiento después del alta, capacitación y seguimiento permanente.
A un año de haber sido reconocido como Establecimiento de Salud Amigo de la Madre, la Niña y el Niño, el Hospital Guillermo Kaelin de la Fuente reafirma su compromiso con la promoción, protección y apoyo de la lactancia materna, mediante acciones que acompañan a las madres y a sus bebés antes, durante y después del nacimiento. La certificación no fue el resultado de una acción aislada. Refleja el trabajo articulado de los diferentes servicios y equipos del hospital, gestionado por IBT Group, para consolidar una atención respetuosa, segura y centrada en la madre, el recién nacido y su familia. Este proceso convirtió al Hospital Guillermo Kaelin en el primer establecimiento de EsSalud en Lima Sur en alcanzar este reconocimiento.
Un proceso que comienza durante el embarazo
En el Hospital Guillermo Kaelin, la promoción de la lactancia materna forma parte de un modelo de atención que se inicia desde el control prenatal. La orientación brindada durante esta etapa permite que las madres lleguen al nacimiento más informadas y con herramientas para vivir su maternidad con mayor seguridad. El involucramiento de la pareja y la familia también cumple un papel clave. Construir una red de apoyo que respete las decisiones de la madre favorece la continuidad de la lactancia en el hogar y ayuda a sostener los cuidados más allá del entorno hospitalario.
Atención integral desde los primeros minutos de vida
Desde el nacimiento, el hospital aplica prácticas que favorecen la adaptación del recién nacido y el vínculo temprano con su madre. Entre ellas se encuentran el corte tardío del cordón umbilical, cuando las condiciones de salud lo permiten, y el contacto piel con piel inmediato y continuo durante la primera hora de vida. Esta «hora de apego» fortalece el vínculo entre la madre y su bebé, favorece la adaptación del recién nacido e impulsa el inicio de la lactancia materna durante la primera hora posterior al nacimiento. Durante todo el proceso, el personal de salud acompaña y orienta a la madre, respetando las necesidades y el ritmo de cada bebé.
Madre y bebé juntos durante la hospitalización
El alojamiento conjunto es otra de las prácticas que sostienen este modelo. Al permanecer juntos durante la hospitalización, la madre puede reconocer con mayor facilidad las señales de hambre de su bebé, ofrecer lactancia a libre demanda y fortalecer el vínculo afectivo desde los primeros días.
La atención, además, se adapta a las necesidades de cada familia. El objetivo es que la experiencia hospitalaria no se limite al cumplimiento de un protocolo, sino que contribuya a generar confianza, información clara y condiciones que favorezcan la continuidad de la lactancia.
Acompañamiento que continúa después del alta
El apoyo no concluye con el nacimiento ni con el alta hospitalaria. Durante el puerperio y en el seguimiento posterior, los equipos asistenciales orientan a las madres sobre las técnicas de lactancia materna, con el respaldo de asesoras certificadas en el tema.
Este acompañamiento permite resolver dudas, reforzar prácticas adecuadas y brindar soporte en una etapa en la que la información oportuna y la confianza de la madre son fundamentales para mantener la lactancia.
Gestión, capacitación y mejora continua
Mantener la certificación implica sostener y fortalecer permanentemente los estándares alcanzados. Por ello, el Hospital Guillermo Kaelin continúa capacitando a sus equipos, desarrollando acciones educativas, aplicando prácticas asistenciales orientadas a proteger la lactancia materna y monitoreando sus indicadores.
Como gestor del hospital, IBT Group orienta su trabajo a convertir la infraestructura en un servicio real y sostenible, con procesos claros, equipos preparados y resultados verificables. En el Hospital Guillermo Kaelin, este enfoque se traduce en una atención más segura, eficiente y centrada en las personas, desarrollada en articulación con EsSalud y los equipos asistenciales.
A un año de la certificación, el Hospital Guillermo Kaelin no solo celebra un reconocimiento: reafirma la responsabilidad de sostener un modelo de atención humanizada que acompaña a las madres y a sus bebés en cada etapa. Su experiencia demuestra que la gestión basada en estándares, el trabajo colaborativo y la mejora continua pueden generar resultados concretos para la salud pública y para las familias.
