Han transcurrido casi quince años desde que nació Clínica La Luz apostando por mejorar el acceso a los servicios de salud para miles de personas que no encontraban un espacio para atender sus problemas a tiempo. A la luz de los resultados podemos afirmar que este proceso ha sido exitoso y nos sentimos orgullosos de contar ahora con una red que atiende con oportunidad y calidad. Por cierto, este recorrido nos ha permitido también hacer nuestro propio diagnóstico del sistema de salud y por ello creemos que las fortalezas de la gestión privada pueden sumar agilidad y modernidad al sector, y esto es un poco lo que queremos discutir en este artículo.
Particularmente, hemos experimentado un crecimiento muy importante en este tiempo, y nos hemos posicionado en el mercado de los servicios privados de salud construyendo una marca y prestigio que nuestros usuarios reconocen con su fidelidad, y la comunidad en general con su gran aceptación por nuestras actividades de responsabilidad social. Este crecimiento ha ido de la mano de las fortalezas que una organización privada puede manejar en la gestión de servicios: modernidad, agilidad, competitividad y calidad. Nuestra estrategia se basa en brindar servicios de salud de manera oportuna, segura y confiable, para mejorar la salud de nuestros usuarios.
Desde el Grupo La Luz también queremos contribuir a la mejora del sistema de salud peruano y creemos que un sistema sanitario moderno debe basarse en la atención primaria, para ser eficientes en el uso de recursos y poner los servicios de salud al alcance de las personas rompiendo las barreras de acceso de toda índole. En ese sentido y como somos una red de gestión privada queremos compartir nuestra experiencia implementando servicios de salud.
Para alcanzar nuestros objetivos desarrollamos un modelo de atención con el cual buscamos que nuestros usuarios se sientan satisfechos de ser atendidos así: con profesionales calificados y acreditados; en ambientes modernos y confortables; con equipos de última tecnología siempre operativos; con verdadera capacidad resolutiva; y con procesos de atención estandarizados con las mejores prácticas. Para ello también capacitamos constantemente a nuestro personal asistencial y administrativo, a fin que las personas se sientan bien tratadas y salgan satisfechas con la experiencia de haber recibido una atención de calidad y a costos razonables derivados de la eficiencia en el uso de recursos. Tratamos de responder siempre con agilidad y es lo que la gente valora, junto a la disposición para avanzar en la solución de sus problemas. Complementamos nuestro modelo con políticas de responsabilidad social y el compromiso con nuestros pacientes que más lo necesitan.
Con este modelo que hemos descrito muy rápidamente, hemos podido ganarnos la aceptación de nuestros usuarios, y producto de este proceso, hoy en día contamos con ocho sedes institucionales puestas a disposición de nuestros pacientes gradualmente durante estos últimos quince años: En primer lugar, tenemos nuestra sede principal en la Av. Arequipa – Santa Beatriz, Lima; luego pusimos en servicio la sede en la ciudad de Chiclayo, en el distrito de Breña, en la ciudad de Tacna, en San Martín de Porres, en plena pandemia pudimos concretar los proyectos de Comas y también en San Juan de Lurigancho. A estas se suma la última clínica que pusimos en servicio en la ciudad de Jaén hace tres meses, y estamos pronto a inaugurar la sede de la Clínica La Luz de la ciudad de Cajamarca.
¿Y por qué creemos necesario compartir, modestamente, por cierto, nuestra experiencia de crecimiento? Pues, pensamos que es necesario dar un salto en nuestro país en el sistema de salud. Si bien es cierto que en el Perú ha habido avances en el aseguramiento en los últimos años, no obstante, tenemos aún varios retos pendientes. En ese contexto, no podemos soslayar que uno de los temas centrales actualmente es la existencia de brechas en el sector salud, ya sean estas de infraestructura, recursos humanos o de tecnología. Una realidad como esta nos obliga a innovar, a ser creativos para diseñar políticas y nuevos modelos que nos permitan cerrar estas brechas con mayor rapidez. Y es en la formulación de estos nuevos modelos donde debemos procurar introducir los cambios necesarios para lograr mejores resultados.
Como hemos señalado, en el Grupo La Luz nos hemos preocupado en atender a las personas con prontitud y calidad, tratando de resolver su necesidad sin mayor demora y eso es lo que nuestros usuarios valoran en el día a día. Entonces, ¿por qué no sería posible que muchas más personas puedan acceder a un modelo similar?
El aporte del sector privado, tal como lo hemos hecho en el Grupo La Luz y otros grupos privados que han crecido también de manera importante, significa en conjunto mayor infraestructura sanitaria puesta a disposición de miles de personas. Aunque la oferta privada actualmente representa una proporción minoritaria en el contexto del sistema, podría incrementarse con mayor rapidez. Entonces cabe la pregunta: ¿Por qué el estado no podría trabajar coordinadamente y de manera mucho más amplia con el sector privado?
Si bien sabemos que el financiamiento de la salud viene a ser una responsabilidad principal del estado, eso no significa que este no se pueda apoyar en operadores privados para ganar más velocidad en cerrar brechas y además eficiencia en el uso de ese financiamiento para atender bien a más personas. Solo se requiere una regulación inteligente y mecanismos efectivos de transparencia para generar las asociaciones de éxito.
Creemos que ya es momento de darle a la población en general una cobertura efectiva, y no sólo nos conformemos con la afiliación a un asegurador. Es decir, procurar que cuando se requieran los servicios de salud, se pueda acceder a ellos realmente y que estas atenciones sean de calidad. Debemos reconocer que los servicios públicos tienen muchas dificultades para mejorar. No es dable, por ejemplo, que tengamos un primer nivel de atención con serias deficiencias según lo reportado por el propio Ministerio de Salud en términos de infraestructura inadecuada; y si a eso agregamos las quejas que vemos en los medios debido a falta de citas, de medicamentos, etc., pues estamos frente a una realidad cruda y así como van las cosas la solución no aparece a la vista.
Esta situación descrita anteriormente ameritaría un plan de fortalecimiento agresivo del primer nivel de atención, articulando todos los recursos disponibles en contexto de red, y podría representar una oportunidad para incluir con modelos innovadores de asociación, a prestadores del sector privado aprovechando sus fortalezas, sobre todo su agilidad, eficiencia, y esa naturaleza emprendedora con la que se han forjado muchos grupos, clínicas y centros médicos. Si sólo pudiésemos implementar una solución en ese sentido, podríamos lograr en pocos años un cambio hacia un sistema de salud más integral, superar la fragmentación actual y sobre todo resolver el problema de muchas personas que necesitan servicios de salud oportunos.
De otro lado, también en nuestra experiencia, hemos podido apreciar como la tecnología es una gran herramienta para incrementar la calidad los servicios de salud. Por ello, es necesario incorporar en los modelos de atención las ventajas que la tecnología nos brinda actualmente, hacer telemedicina a mayor escala, y también incluir las soluciones que nos trae hoy en día la inteligencia artificial, pues es innegable el enorme potencial de estas herramientas y con más razón en nuestra realidad nacional en la que hay que superar varias barreras de acceso. Ello sin duda nos traerá mayor capacidad resolutiva aumentando la precisión diagnóstica y facilitando también la explotación de la data en salud.
En el Grupo La Luz estamos empeñados en este esfuerzo por apoyarnos siempre en la última tecnología para mejorar cada vez la experiencia de nuestros usuarios. Queremos insistir entonces en que los desafíos actuales del sistema de salud deben abordarse considerando las fortalezas de todos los actores, y el sector privado ha demostrado siempre ser ágil y eficiente. Una sinergia pública-privada contribuiría a una mejor gestión de los recursos financieros, o a conseguir más salud con el mismo dinero. La experiencia de estos años en la gestión y crecimiento del Grupo La Luz nos ha demostrado que es necesario usar bien los recursos y cuidar siempre la calidad. Eso nos ha hecho accesibles, nos ha permitido poner a disposición de nuestros usuarios el equipamiento de vanguardia o tecnología moderna, y también médicos especialistas altamente calificados. Por ello con mucha humildad ponemos esta experiencia a consideración, convencidos que un modelo así, implementado a mayor escala, por ejemplo, vía asociaciones público-privadas, nos permitiría un escenario mucho mejor para nuestro sistema de salud.
Nuevamente ratificamos nuestro compromiso con nuestros pacientes y la sociedad en general, para seguir innovando y brindar cada vez un mejor servicio. Asimismo, hacemos votos porque las autoridades del sector salud puedan encontrar los espacios de solución a los grandes problemas del sistema sanitario. En ese escenario se podrían valorar también las buenas experiencias que existen en el sector privado y trabajando conjuntamente, darle mejores servicios de salud a nuestra gente.
