
Por primera vez en Clínica San Pablo La Victoria, se realizó una cirugía a corazón abierto. El procedimiento, que combinó un bypass coronario, una valvuloplastía aórtica y colocación de marcapaso, no solo marcó un hito médico en el distrito, sino también en la vida de un paciente que hoy puede contar su historia en primera persona.
El inicio de una lucha por la vida
Adán Chávez, de 70 años, llegó a la clínica con un cuadro de insuficiencia cardiaca severa por múltiple patología. Apenas podía hablar con normalidad. Su situación era crítica y los estudios confirmaron un diagnóstico que exigía una respuesta inmediata: valvular aórtico con prótesis biológica, cirugía de revascularización coronaria y colocación de marcapaso. Los médicos fueron claros: la única alternativa era una cirugía a corazón abierto. Para Adán y su familia, la noticia fue impactante, pero también fue el comienzo de una travesía que los llevaría a conocer de cerca la dedicación y calidad humana del equipo de Clínica San Pablo La Victoria.
Un equipo, un corazón
La intervención fue liderada por el Dr. Julio Morón, reconocido Cirujano Cardiovascular del staff médico de Clínica San Pablo La Victoria, junto a un equipo altamente especializado. Con su experiencia, asumieron el reto de realizar una cirugía inédita en la sede: un reemplazo de válvula aórtica con derivación cardiopulmonar, utilizando una válvula de aloinjerto, y un bypass coronario con injerto arterial único. El procedimiento duró varias horas. Mientras el corazón de Adán se detenía temporalmente, una máquina de circulación extracorpórea mantenía sus funciones vitales. En esa sala, cada decisión, cada movimiento y cada instrumento sumaban en una coreografía quirúrgica destinada a darle una segunda oportunidad de vida.
La recuperación: del silencio de UCI al regreso a casa
Después de la cirugía, Adán pasó semanas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y luego en hospitalización. Fueron más de dos meses internado, tiempo en el que recibió un cuidado integral y cercano, donde médicos, enfermeras y técnicos se convirtieron en parte de su día a día.
«Estuve al borde de la muerte, pero gracias a Dios y al equipo de la Clínica San Pablo La Victoria sigo aquí. Nunca me faltó una palabra de aliento ni una mano amiga. Me voy caminando, con mi corazón renovado. Estoy eternamente agradecido», afirma Adán Chávez al salir de la clínica. Su hija, Melanie Chávez, también expresó su reconocimiento «Fueron semanas difíciles, pero siempre confiamos en los médicos y en todo el personal. Ver a mi papá salir caminando después de dos meses es un milagro. Gracias infinitas a todos los que lo cuidaron con tanto cariño».
Un hito para La Victoria
La experiencia de Adán es, al mismo tiempo, la historia de un paciente y la de toda una comunidad. Con esta primera cirugía a corazón abierto, Clínica San Pablo La Victoria se posiciona como un centro capaz de brindar atención de alta complejidad sin que los pacientes deban trasladarse a otras instituciones. «Cada cirugía de corazón abierto es un reto, pero esta tenía un valor especial: era la primera en la Clínica San Pablo La Victoria. Ver al paciente recuperarse y volver con su familia nos confirma que estamos en el camino correcto, brindando salud con excelencia y humanidad», refirió el Dr Julio Morón.
Más que tecnología, compromiso humano
La clínica cuenta con quirófanos equipados con tecnología de vanguardia, además de áreas de diagnóstico como resonancia magnética y tomografía. Sin embargo, este hito demuestra que la clave no está solo en las máquinas, sino en el compromiso de quienes las utilizan. En este caso, la combinación de experiencia médica, soporte de enfermería, dedicación de técnicos y el acompañamiento de la familia fue decisiva para transformar la vida de un paciente y abrir una nueva etapa en la historia de la institución.
El futuro de la cirugía cardiovascular en la sede
La primera cirugía a corazón abierto marca el inicio de una nueva era en la clínica. Con la experiencia adquirida, el centro médico busca consolidarse como referente en cardiología y cirugía cardiovascular, garantizando que más pacientes puedan acceder a tratamientos de alta complejidad en Lima.
Este logro reafirma el compromiso de la Clínica San Pablo La Victoria con la innovación médica y la atención de alta complejidad, consolidando su posición como referente en cirugía cardiovascular, manejo de paciente crítico y sobre todo el cuidado y compromiso con las familias del país.
«Cada latido de este paciente es hoy un símbolo de esperanza para todos aquellos que enfrentan enfermedades del corazón», destacó el equipo médico.
